24 mar 2015
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Garnacha Blanca: el tesoro escondido del Mediterráneo

Esta semana proponemos descubrir vinos de Garnacha Blanca y os animamos a organizar una cata para presentaros mejor esta variedad. Van pasando los años y ya hace unos cuantos que se reivindican y se apuesta por las variedades autóctonas de las respectivas zonas vinícolas: Xarel·lo en el Penedès, Picapoll en el Bages, Trepat en la Conca de Barberà, etc. Cada zona vinícola ha cogido con fuerza la bandera de la variedad autóctona más arraigada a su tierra como símbolo de tradición, autenticidad y saber hacer. Además es una herramienta de marketing muy fuerte a la hora de vender, jugando con el factor diferenciador.

La última de las variedades que estos últimos años está sonando con más fuerza es la Garnacha Blanca. Una variedad que, como ocurre con la mayoría de uvas tradicionales de cada zona, no se le daba importancia, sumado a que no había ni el conocimiento de cómo sacar lo mejor de la planta ni las técnicas de vinificación actuales. Una variedad muy productiva que si no se sabía trabajar bien y se regulaba un poco, fácilmente daba vinos muy alcohólicos, con mucho cuerpo y poco afrutados, popularmente conocidos como vinos rústicos. Esto hacía que en muchas ocasiones se usara para elaborar vinos dulces junto con Moscatel o Macabeo. La podemos encontrar a lo largo de todo el arco mediterráneo y parte del valle del Ebro (Rioja, Navarra, Aragón). En el estado español las zonas donde se encuentra con mayor abundancia son Priorat, Montsant y Empordà. En Francia la encontramos en el Languedoc-Roussillon, la zona de Cotes du Rhône y parte de Provenza. Cabe destacar pero la zona de la DO Terra Alta. Esta comarca del sur de

Catalunya concentra la tercera parte de producción mundial de Garnacha Blanca y poco a poco se ha ido consolidando como uno de los símbolos de calidad y know how de esta variedad. Hasta el punto de crear una etiqueta distintiva para los vinos de elaborados con 100% Garnacha Blanca de la Terra Alta para recalcar esta autenticidad. Hoy en día con los conocimientos del trabajo en la viña y una producción respetuosa en la bodega, están permitiendo elaborar unos vinos blancos de calidad como nunca se hubiera podido imaginar. Se están consiguiendo vinos con cuerpo, carnosos pero con una exquisita elegancia y profundidad, que expresan a la perfección el carácter mineral y mediterráneo que los ha visto crecer. Además, al tratarse de una variedad bien estructurada y que mantiene buena acidez, permite fermentarse en barrica, aportando complejidad y una vida más larga en botella. Una buena acompañante para equilibrar esta potencia y aportar cierta frutosidad, es hacer coupage con la también autóctona Macabeo. Estas son algunas recomendaciones para descubrir estos vinos tan apasionantes: DO EmpordàCtònia (Masia Serra): ubicada en el pueblo de Cantallops y a la falda de la Sierra de la Albera, esta pequeña bodega elabora una fantástica y delicada Garnacha Blanca fermentada en barrica, con notas de hierbas mediterráneas, fruta blanca madura y mineralidad. Larga vida en botella. Precio: 20€Quinze Roures (Celler Espelt): para los amantes de los vinos tintos, este es su vino blanco. Estructurado, con tostados presentes, notas de frutos secos y recuerdos de miel. Fruta tropical muy madura (piña, plátano). Buena relación calidad-precio: 9,50€ DOQ PrioratMas d’en Compte (Celler Cal Pla): quien dice que en el Priorat no se hacen blancos de calidad? Este vino es la respuesta. Un blanco de los que quitan el sueño. Potencia controlada, cremoso, tostados finos, mineral, flor blanca y fruta madura. Todo equilibrado y con carácter. Vale más de lo que cuesta: 14,50€Abracadabra (Trossos del Priorat): elaborado con un 70% de Garnacha Blanca y el resto de Macabeo, nos encontramos ante uno de los blancos más interesantes de la comarca. Aromas de tarta de limón con nata, algo tropical y fondo mineral. Boca fina, sedosa pero con cuerpo y personalidad. Gusto final largo. Precio: 25€ DO MontsantPetit blanc (Celler Ronadelles): mis queridos Jaume y Eva. Si el vino refleja la personalidad de su elaborador, entonces en este caso estas son grandes personas. Poca gente sabe que es un vino que evoluciona perfectamente en botella. Tener paciencia y abrirlo en 2 o 3 años. Sorprenderá su complejidad y mineralidad. Precio: 8€Tros blanc (Alfredo Arribas): los adjetivos se quedan cortos para describir este vino. Se tiene que probar. Destaca su elegancia, su paso suave y sutil pero que nos deja el paladar lleno de sensaciones. No se deja conocer a la primera pero nos dice mucho, poco a poco. Precio: 42€ DO Terra Alta El Quintà (Celler barba Forés): en Bàrbara Forés fueron de los primeros en elaborar un monovarietal de Garnacha Blanca en 1996. La calidad, la mejora y el reflejo del terruño los ha posicionado como uno de los referentes de la comarca y de la Garnacha Blanca en Catalunya y en el mundo. Un vino con carácter, corpulento pero refrescado por una fina acidez. Cítricos maduros, flor seca, mineral y fondo ahumado. Precio: 13€Lafou Els amelers (Celler Lafou): una de las novedades de estos últimos años y que ha entrado con más fuerza. Con la garantía de pertenecer a la Bodega Abadal de Pla de Bages, nos presentan este vino fresco, elegante y sedoso, lleno de matices de flor y fruta blanca, mineral y ligeros toques anisados. Precio: 13€Llàgrimes de Tardor blanc (Coop. Sant Josep de Bot): carácter Terra Alta, carácter mediterráneo. Aromas de cítricos maduros, manzanilla, hinojo y piedra seca. Tostados bastante presentes. Boca opulenta, carnosa pero con buena frescura y final de frutos secos. Se ha convertido ya en un clásico por su fiel reflejo del terroir año tras año y su buena relación calidad-precio: 7,50€ Sólo escribir este post describiendo los vinos, ya hace salivar. Descubre la Garnacha Blanca, una nueva dimensión de los vinos blancos. Salud y hasta el próximo post!

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