04 may 2017
Microvi tast de Sumoll

Sumoll, El Dorado de las variedades autòctonas

La Sumoll es una variedad tinta autóctona catalana que hasta hace pocos años en toda Catalunya sólo quedaban unas cuantas hectáreas (entre 40ha y 50ha.) y en la DO Penedès no estaba ni autorizada en su reglamento. De hecho, tenía que salir al mercado con el nombre (o mal nombre), de vino de mesa. Paradójicamente, antes de la filoxera, la Sumoll era una de las variedades más extendidas por toda Catalunya, desde las tierras del Ebro hasta el Empordà, pasando por la Segarra y el Bages.

Junto con la devastación causada por la filoxera, otros factores como la elaboración de cava, la moda de los vinos con variedades foráneas, la dificultad en la elaboración y unos vinos resultantes “poco refinados”, hicieron que se arrancaran gran cantidad de cepas de Sumoll hasta el punto de dejarla en peligro de extinción. Así, durante muchos años cayó completamente en el olvido, siendo una variedad despreciada por algunos elaboradores y completamente desconocida por los consumidores. En su lugar se plantaron bastas extensiones de Xarel·lo, Macabeo, Merlot o Chardonnay; unas variedades más fáciles de elaborar y con mejor salida al mercado.

Pero todo esto ha cambiado en los últimos años y después de la puesta en valor de variedades autóctonas como la Trepat, la Xarel·lo o la Garnacha Blanca, ahora ha llegado el turno de la Sumoll. Y es que aunque parezca mentira que lo estemos reivindicando, los vinos con variedades locales han llegado para quedarse.

Es una variedad perfectamente adaptada al territorio, tanto a los tipos de suelos como al clima mediterráneo. Resiste bien la sequía y las temperaturas elevadas. De hecho, lo agradece ya que es una variedad que necesita madurar bien para dar taninos más redondos y acidez más equilibrada.

Tiene una piel fina que hace que los vinos sean de capa media-baja.
La nariz es muy seductora! Combina perfectamente aromas florales (violeta), fruta roja (cereza, grosella), sotobosque mediterráneo (lavanda, tomillo) y toques balsámicos (eucalipto).
En boca tiene una muy buena acidez (un poco verde), muy fresco y de cuerpo medio. Es poco alcohólico y los taninos son muy vivos.

Cabe decir que son vinos un poco rústicos, salvajes, muy diferentes a los que se hacen en Catalunya. Internacionalmente se podría comparar con una Nebbiolo o una Gamay.
Si bien es verdad que no es un vino apto para todos los públicos, si que es un vino que la primera vez que se prueba, sorprende, y cuanto más se va probando, más va enganchando por su elegancia sutil y escondida.

Conscientes de estas virtudes y sabiendo que una variedad como la Sumoll ayuda a diferenciarse del resto de DO (y explica muy bien el paisaje que la ve nacer), cada vez más elaboradores están apostando por ella. No es fácil ya que, como ya he dicho, es una variedad difícil de trabajar en el campo, con maduraciones irregulares y fermentaciones complicadas. Pero cada vez se está haciendo mejor y los resultados son muy satisfactorios.

Sobretodo la encontramos en el Penedès, hacia la zona de Rodonyà (Alt Camp) y el Bages.

Uno de los síntomas que la Sumoll es cada vez más una realidad, es la cata temática que se hace dentro la feria de vinos Microvi y que tuvo lugar Viernes 28 de abril en Sant Sebastià dels Gorgs (al final se tuvo que hacer a las cavas Parxet por causas meteorológicas).

Los Sumoll más destacados:

Jané Ventura Sumoll: El mejor de la feria. Personalmente es lo que encontré más elegante. Mucha flor, fragante. Taninos sedosos, acidez equilibrada y final de fruta algo madura.

Jané Ventura Sumoll: El mejor de la feria. Personalmente me pareció el más elegante y complejo. Mucha flor, fragante. Taninos sedosos, acidez equilibrada y fruta golosa.

 

 

 

 

 

 

 

 

Foresta Sumoll

Foresta Sumoll: El más delicado. Sorprende por su parte cítrica (pomelo) y mineral. En boca se presenta muy fino y redondo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

L'Oblit Sumoll

L’Oblit: La joven promesa. La primera añada de este Sumoll de la bodega Esteve i Gibert ha empezado con buen pie. Criado en barrica de castaño, fue uno de los Sumoll más maduros y redondos de la feria. Especialmente goloso.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Vinyes de l'Albà Sumoll

Vinyes de l’Albà Sumoll: El más mediterráneo. Paseando por el bosque un día de verano caluroso. Aromas de sotobosque (tomillo, pino), fruta fresca (cereza) y un fondo especiado. Boca suave y muy crujiente.

 

Sicus Sumoi: El outsider. Fermentado en ánfora, hay robamos notas de flores (violetas), minerales y fruta fresca. En boca es muy vivo con taninos fuerza redondos.

Sicus Sumoi: El outsider. Fermentado en ánfora, se perciben notas de flores (violetas), tierra y fruta fresca. En boca es muy vivo con taninos bastante redondos.

 

 

 

 

 

 

 

 

Sumoll de Can Ràfols: El más salvaje. Personalmente lo más rústico e indomable. En el buen sentido ya que tiene una sensualidad escondida que lo hace ideal para descubrir poco a poco.

Sumoll de Can Ràfols: El más salvaje. Personalmente el más rústico e indomable. En el buen sentido ya que tiene una sensualidad escondida que lo hace ideal para descubrir poco a poco.

 

 

 

 

 

 

 

 

Para Rocas: Para salir a ligar. Detrás de esta fachada de "chicos duros", Martín y Sergi son unos sentimentales. Lo notamos en este vino donde han sabido sacar la parte más delicada del Sumoll. Fragancia de fruta fresca. Perfume de hierbas mediterráneas. Boca delicada y cítrica.

Para Roques: Para salir a ligar. Detrás de esta fachada de “chicos duros”, Martí i Sergi son unos sentimentales. Lo notamos en este vino donde han sabido sacar la parte más delicada del Sumoll. Fragancia de fruta fresca. Perfume de hierbas mediterráneas. Boca delicada y cítrica.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pardas Sumoll rosado: Saber envejecer. Este vino es la confirmación de que el Sumoll puede envejecer bien y no perder frescura. De 2014 y se mantenía vivo, goloso y con un punto cítrico y balsámico muy interesante.

Pardas Sumoll rosado: Saber envejecer. Este vino es la confirmación de que el Sumoll puede envejecer bien y no perder frescura. Del 2014 y se mantenía vivo, goloso y con un punto cítrico y balsámico muy interesante.

 

 

 

 

 

 

 

 

Gaintus dulce: El postre. Perfecta combinación entre la fruta confitada, una fantástica acidez para equilibrar y una suave tanicidad que lo hace muy gastronómico. Por algo fueron los primeros en apostar por la Sumoll.

Gaintus dulce: El postre. Perfecta combinación entre la fruta confitada, una fantástica acidez para equilibrar y una suave tanicidad que lo hace muy gastronómico. Por algún motivo fueron los primeros en apostar por la Sumoll.

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